jueves, 21 de mayo de 2020

Los mexicanos seguirán hablando lo que quieran.

Eduardo Pioquinto Hernández
Taller de medios de comunicación

1¿Qué obstáculos enfrentan los cambios de la gramática del español para ser aceptados?
Que los mexicanos sacan y sacan más palabras en su lenguaje que es difícil adaptarse a unas palabras, cuando ya hay otras.

2¿Consideras que los mexicanos deben apegarse a las reglas de la RAE? ¿Por qué?
Si, para tener ya un lenguaje establecido y no seguir inventando más palabras.

3¿Cuál es tu postura sobre incorporar neologismo al diccionario?
Pues esta bien para poder saber el significado pero al final seguimos sin tener un lenguaje establecido.

4¿Consideras que la definición de “sexo débil” mencionada en el texto debería modificarse? ¿Por qué? Si, por qué ningún sexo es débil por que así como un sexo es bueno para algo y el otro igual, se complementan mutuamente.

5¿ Qué opinas de la influencia del inglés sobre el español?
Qué afecta por que seguimos sacando más palabras y el diccionario debe estar obligado a un cambio

6 Propón tres palabras que deberían agregarse al diccionario de la RAE.

  • Haiga
  • Simon
  • Ya estas 

viernes, 8 de mayo de 2020

Canon
"La Divina Comedia" de Dante Alighieri.
- "Don Quijote de la Mancha" de Miguel de Cervantes.
- "Les miserables" de Victor Hugo.
- "El principito" de Antoine de Saint.
- "Romeo y Julieta" de William Shakespeare.
- "El retrato de Dorian Gray" de Oscar Wilde.
"
El canon es la vara de medir en el arte y en la cultura, el modelo a seguir y en definitiva, todo aquello que la tradición sanciona como ejemplar y de calidad contrastada. En literatura, el canon es una lista breve pero muy selecta de lo que se suelen llamar las obras clásicas, esas que se siguen leyendo con interés desde hace siglos, aunque en apariencia las veamos muy antiguas o incluso anticuadas.
Esa lista seleccionada suele mantenerse sin grandes variaciones generación tras generación de forma bastante sorprendente. Pero la razón es simple: ese conjunto escogido goza de sólido prestigio social y se considera un elemento fundamental de la educación de la juventud.
Por tanto, para enseñar literatura es inevitable establecer un canon, un repertorio cerrado de obras y autores en que se conjuguen dos factores: el gusto estético y la necesidad pedagógica. En el primer caso, lo que tenemos que decidir es qué obras son las mejores por su pura calidad artística; en el segundo, la pregunta clave es ¿cuáles de todas esas obras vale la pena mostrar y estudiar en la escuela? No tanto porque aparezcan en el programa oficial, sino porque son referentes ineludibles de la cultura propia y universal y pueden ser estimulantes para contagiar el gusto por la lectura literaria al más pintado.